Antropología: Cadáver 1

INFORME DE FRONTELA

La mandíbula mide aproximadamente 8.5 cm desde la sínfisis mentoniana al ángulo del maxilar, 5.6 cm desde este ángulo al cóndilo y 2.8 cm desde la sínfisis mentoniana al borde de los alvéolos dentarios, presenta dehilachamiento de la apófisis coronoides y fractura del cóndilo*** izquierdo con pérdida de sustancia de parte de la tabla externa (Lesión 10) (figura número1.21).

Figura número 1.25
Efracción traumática* y rotura en el incisivo lateral inferior izquierdo

En el resumen de representación esquemática de las efracciones traumáticas* (figura número 1.43), se observa que claramente están localizadas en la porción central de ambos maxilares. En el maxilar superior faltan los dos incisivos centrales, a ambos lados, los incisivos laterales y el canino derecho presentan efracciones, lo que señala un traumatismo y que, verosímilmente, los dos incisivos centrales se perdieron a consecuencia directa o indirecta del golpe, las zonas de máxima coloración grosella** también coinciden en la mayor parte de los dientes con aquellos en los que se halla efracción, lo que, unido a la existencia de hematies en esas zonas grosella nos están indicando que su naturaleza podría ser traumática. No obstante valoraremos las efracciones a efectos de reconstrucción de los hechos y no la colaboración. En el maxilar inferior las efracciones se localizan en la parte anterior, en los 4 primeros dientes del lado izquierdo y 3 primeros dientes del lado derecho, aunque nosotros no hemos recibido el primero ni segundo premolar, el primero sí existe en la mandíbula del cadáver que se ilustra en la fotografía 22 del atestado de la Guardia Civil, 21/93, del tomo 2 del Sumario.



*EFRACCIÓN TRAUMÁTICA Rotura traúmatica de una pieza dentaria a causa de un golpe.
**COLORACIÓN GROSELLA
o coloración rosada. El fenómeno conocido con el término inglés pink teeth define la coloración que puede variar de rosa a rojo y que aparece en los dientes de cadáveres sin un patrón aparente (número de dientes, forma, tamaño, etcétera). Esta coloración ha sido asociada clásicamente a muerte no natural. Dicha coloración lleva tiempo siendo observada por científicos y ha habido diversas teorías sobre el porqué de su aparición. Su primera mención científica aparece en 1829, por Bell, cuando la coloración fue observada en cadáveres cuya muerte se había producido por ahogamiento y ahorcamiento (1,3). Esta manera de ver el fenómeno y su importancia cambian a partir de 1953, señalan la coloración: dientes rosas en estrangulación e intoxicación por monóxido de carbono y apuntan al mecanismo etiopatogénico de los productos de degradación de la hemoglobina. Durante los años posteriores, diversos estudios concluyen que la coloración rosada aparece con más frecuencia en sujetos que habían sido ahogados, estrangulados y almacenados en ambientes húmedos.

comparación coloración rosada y mandíbula de Míriam

Comparación coloración rosada y mandíbula de Toñi

 

***FRACTURA DE CÓNDILO La etiología de una fractura de cóndilo puede ser un simple golpe en el mentón
El cóndilo es un lugar donde frecuentemente asientan las fracturas mandibulares debido a su relativa debilidad estructural, a pesar de estar protegido en el interior de la fosa glenoidea.

MandibleFx

T91f05

 



 

FOLIOS 1019-1039 (SUMARIO)
MINISTERIO DE JUSTICIA – INSTITUTO NACIONAL DE TOXICOLOGÍA – DEPARTAMENTO DE MADRID
N/Ref, BCHQ-0345/93; BCHQ-0346/93 y BCHQ-0347/93. (CONT. 2º) Sumario nº 1/93. Fecha 9-3-93
INFORMES NUMS.: BCHQ-0345/93; BCHQ-0346/93 Y BCHQ-0347/93 (CONT. 2º)
Procedente del Juzgado de Instrucción Nº6 de Alcira, se han recibido en este Departamento de mi dirección, piezas de convicción para su análisis, que interesa en virtud del Sumario nº 1/93.
SECCIÓN DE CRIMINALÍSTICA.-
ESTUDIO ANTROPOLÓGICO. IDENTIFICACIÓN:
Muestras recibidas: Tres cráneos y varios fragmentos indeterminados.
Análisis solicitado: Estudio de individualización y origen de los fragmentos.
Análisis realizado: Comenzamos por el estudio morfológico general. Estas características se detallan más adelante en cada estudio de individualización. En los tres casos son propias e inequívocas del sexo femenino y de la raza blanca

MINISTERIO DE JUSTICIA – INSTITUTO NACIONAL DE TOXICOLOGÍA – DEPARTAMENTO DE MADRID

N/Ref, BCHQ-0345/93; BCHQ-0346/93 y BCHQ-0347/93. (CONT. 2º) Sumario nº 1/93. Fecha 9-3-93

La pieza 36 muestra una cavidad debida a una gran caries, que ocupa casi toda la mitad vestibular de la corona y afecta algo a la raíz. Esta infección no parece ser muy antigua pero si muy importante, pues ha afectado al cuerpo mandibular subyacente, fistulizándose, por lo que tuvo que haber originado un importante flemón.
Otras peculiaridades son, la escasa suturación de la sinóstosis incisal y la gran profundidad de los surcos de desarrollo que son casi cisuras.
La oclusión céntrica muestra una anomalía clase III de Angle Molares inferiores en mesoclusión bilateral. El grupo incisal inferior está en ligera vestibulogresión. Los caninos inferiores están en rotación meso-vestíbular. El canino superior derecho está en vestibulogresión, con ligera ingresión.
Dado el escaso cuidado de la boca, – que habría precisado una ortodoncia, una reconstrucción de las muelas destruídas y mejor tratamiento de la infección -, cabe suponer que esta persona tal vez no procedía de un estrato socio-cultural alto, aunque tampoco extremadamente bajo.
Una de las primeras cosas que llama nuestra atención, es la pigmentación anómala de los dientes, color grosella (Fotografías 4, 7 y 8). Esta no proviene de los tejidos dentarios pero tampoco es de origen exógeno. Tanto en nuestra experiencia como en la de otros antropólogos forenses, esta pigmentación la hemos encontrado en los casos de muertes por asfixia de cualquier origen (ahogados, intoxicaciones por monóxido de carbono, sobredosis de heroína, etc.). Tanto el color como la distribución, son distintos de las hemorragias intrapulpares producidas por contusiones.
Al limpiar la muestra, aparecieron dos piedras de aristas marcadas de 11 y 12 mm, una impactada en la zona posterior de la fosa nasal izquierda, y otra en coanas. No encontramos otras piedras de mayor o menor calibre, ni tan siquiera tierra, ni en el magma de las fosas nasales que recubría a las anteriores, ni en cuencas orbitarias, por lo que es difícil explicar cómo llegaron allí, ya que son demasiado grandes como para haber atravesado la apertura piriforme y la zona media de las fosas nasales sin romper los cornetes.


 

ESTUDIO DE LAS LESIONES TRAUMÁTICAS EN LOS TRES CRÁNEOS.-

Previa limpieza de las muestras se observaron los tres cráneos. El periostio no muestra una coloración homogénea, sino unas zonas claras junto a otras color marrón oscuro, inhabituales con tan poco tiempo transcurrido desde la muerte en cadáveres (inferior a seis meses, a juzgar por el estado del conjunto de las partes blandas). Cuando estas zonas son observadas por transiluminación, se comprueba que la mayoría coinciden con infiltraciones del diploe, ausente bajo las regiones más claras. Tomamos muestra de ambos tipos de zonas en los tres cráneos, y las miramos bajo microscopio estereoscópico hasta cincuenta aumentos, comprobando que el diploe condensado está ingurgitado por un material de color marrón oscuro, brillante y con tonos violáceos, que no afecta al espesor de las tablas. El diploe colindante, bajo las zonas claras, sólo muestra las trabéculas óseas y el contenido graso habituales. Según nuestra experiencia, así como la de diferentes autores (Bonet, Simonin, etc.) este material parduzco se corresponde con hemorragia. Para comprobarlo observamos las muestras bajo microscopio electrónico de barrido (SEM), evidenciándose la ausencia de glóbulos rojos, en las zonas claras, y la presencia de los mismos en las oscuras.

Estos focos hemorrágicos más o menos localizados, sin fracturas, son lesiones vitales, contusiones por fuertes golpes. Además de afectar a los neurocráneos, continúan por esplacnocráneos y afectan también a las mandíbulas.
En el cadáver nº 1, estas zonas se distribuyen por región occipital (a la altura del polo posterior del cráneo), región parietal derecha y una tercera que afecta a la zona izquierda del fontal, extendiéndose por delante hacia la órbita izquierda y por detrás hacia la fosa temporal y zona izquierda del macizo facial. La mandíbula muestra dos lesiones traumáticas, una a nivel del cóndilo izquierdo (Fotografía 7) que ha sufrido aplastamiento en los dos tercios externos de su superficie articular. El mecanismo preciso para producir esto, es una rotación hacia la zona lateral izquierda del ATM (articulación témporo- mandibular). La otra lesión se localiza sobre la cara externa de la apófisis coronoides izquierda, que está astillada.
De todo esto podemos concluir que el individuo en vida, recibió fuertes golpes en la cabeza, el más enérgico de los cuales recayó sobre la región izquierda del cráneo.

 

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comentarios
  1. Eric dice:

    Es un verdaderi lío establecer cuales son los sientes perdidos, los rotos y … Los valencianso hablan brevemente de piezas perdidas (pero con el lavado se sueltan más), Toxicología apenas habla del 21 de Miriam cómo diente perdido por golpes.Pero dejan claro, que faltan dientes . Y cuando llegan a Frontela esté habla de un gran númerio de dientes rotos, y otros que le son entregados en “una bolsa”.

    Díficl sabe cual es el verdadero númerio de dientes pérdidos por víctima.

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