Declaración de los colmeneros Aquino y Sala y diligencia de careo

 

DECLARACIÓN DE GABRIEL AQUINO GONZÁLEZ

NATURALEZA: Catadau

FECHA DE NACIMIENTO: 7 de Diciembre de 1923

HIJO DE Gabriel y Encarnación

DOMICILIO: Calle de Montroy,.

En Alzira a quince de Enero de mil novecientos noventa y siete.

Ante el Juez de Instrucción y de mí, el Secretario, comparece la persona arriba identificada, e interrogado convenientemente, dijo:

En presencia del Excmo. Sr. Fiscal Jefe D. Enrique Beltrán y de los letrados D. Virgilio Latorre y D. Vicente Attard.

Concedida la palabra al letrado D. Vicente Attard:

Que es apicultor.

Que el día 27-1-93 acudió junto con D. José Sala Sala a las tierras propiedad de su familia en las cuales tenía colocadas unas colmenas para la obtención de miel.

Que las citadas tierras así como las dos casetas que en ellas se encuentran son de su propiedad así como del resto de su familia.

Que en la época en la que tiene más actividad su profesión es en verano.

Que el citado día acudieron al lugar puesto que hacía aproximadamente dos meses o más que no habían estado allí acudiendo a fin de ver como se encontraban.

Que las colmenas en invierno tienen poco mantenimiento y sólo revisan su estado periódicamente.

Que hace constar que aunque en el lugar existen algarrobos no se cuidan ni se realiza ningún otro tipo de cultivo. Que no recuerda que en la fecha de los hechos le faltara miel o cera de las abejas.

Quiere hacer constar que a no ser que quitasen un cuadro entero de la colmena no notaría si se produjera alguna sustracción.

Que las citadas colmenas están colocadas en el citado paraje de “La Romana” aproximadamente desde hace 7 u 8 años.

Que tiene un hijo que en la actualidad cuenta 33 años el cual le acompaña en ocasiones a controlar las colmenas. Refiere que en la fecha de los hechos era el señor Sala el que habitualmente le acompañaba.

Que durante el tiempo que tiene las colmenas en dicho lugar no ha notado la falta de ninguno de los cuadros de las mismas ni otra incidencia sobre ellas.

Que en ese momento no poseía colmenas en otro lugar pero que le consta la forma en que se notaría la sustracción por sus conocimientos como apicultor.

Que dos o tres años antes de 1.993 existían por la zona toros pero que en la citada fecha y en la actualidad no ha visto nunca animales por la zona.

Que el lugar se denomina Barranco de La Romana y que pertenece en su integridad al término municipal de Tous.

Que llegaron al paraje aproximadamente a las 10 horas y al hacer frío las abejas no salían de las colmenas razón por la cual decidieron hacer tiempo por el lugar para ver si subía la temperatura.

Que el declarante mientras el señor Sala se quedaba junto a las colmenas, fue a dar un paseo hasta una de las casetas.

Que en un principio de ir hacia ella fue por una senda allí existente pero que al volver cambió de itinerario yendo por un camino hacia la izquierda.

Que dicho camino iba a terminar asimismo en la citada senda.

Que a unos 10 o 12 metros de donde él se encontraba antes de llegar a la senda vio algo extraño en el camino como si hubieran movido la tierra, existiendo encima leña.

Que le pareció que había como una fosa de dos metros por uno y medio aproximadamente y notó en la tierra que había cedido produciéndose un desnivel cree que por las lluvias caídas en días antes.

Que en ese punto llamó al señor Sala e informó de lo que allí había.

Que éste se acercó y viendo en el centro un matorral lo apartó con la espátula que portaba momento en el cual vieron un reloj plateado grande y les pareció que asimismo había algo parecido al puño de la mano de un hombre.

Que bajaron a Llombay dieron parte a la Guardia Civil.

Que estos les manifestaron que no tenían vehículos disponibles para subir a La Partida, remitiendo la información a Alzira o a Alberique.

Que esperaron aproximadamente hasta las 13,30 horas, momento en el que en un coche negro llegaron dos personas vestidas de particular en un coche negro.

Que uno de ellos portaba una bolsa y un maletín de zinc.

Que al requerimiento de la Guardia Civil acompañó a los citados hasta el lugar mientras que el señor Sala quedó en el cuartel a la espera de otros guardias civiles.

Preguntado nuevamente en relación con los restos que vio desde un principio al descubrir, digo y exhibido que le es la fotografía obrante al folio 315 de las actuaciones manifiesta:

Que la fotografía no refleja exactamente lo que él pudo apreciar puesto que solo vio el reloj aclarando que le pareció de hombre y como un puño humano semi-enterrado.

Que en ningún caso vio el hueso que unido aparece reflejado en la citada fotografía.

Que accedía normalmente al paraje con una furgoneta Renault F-46.

Que el camino era de difícil acceso.

Que cabe la posibilidad de que subieran vehículos que no fueran todo terreno aunque con dificultad.

Que sí subían motocicletas pero de moto-cros no de carreras, que en aquella época y en el lugar había bastante caza. Cree recordar que en aquella época ya se encontraba arrendado a la Sociedad de Cazadores de Carlet. Que no le consta que usaran la caseta allí existente.

Que la misma tenía la puerta rota por lo tanto se encontraba abierta.

Que a dicho lugar no solía subir persona alguna.

Que hace constar que acudió a la localidad de Llombay y no a Catadau porque él iba a ponerlo en conocimiento de la Guardia Civil y conocía perfectamente la ubicación del cuartel.

Exhibida que le es la fotografía obrante al folio 328 de las actuaciones manifiesta: que en este momento no puede determinar si la moqueta que aparece en la misma era azul y el dibujo de ésta, puesto que estaba sucia de barro.

Que cuando se encontraba en las inmediaciones de la fosa, la persona a la que había acompañado al lugar, le dio unos guantes al declarante y a la persona que le acompañaba por si veían algo por las inmediaciones.

Que el citado con anterioridad encontró tres cinturones y una chaqueta, momento en el cual y dirigiéndose al declarante y al otro señor, dijo que ya sabía quién se encontraba allí, las “chicas de Alcácer”.

Que con posterioridad subieron otros efectivos de la Guardia Civil.

Que el juez y comisión judicial tardaron en llegar al lugar.

Que no recuerda la hora que era.

Que era de día.

Que cree recordar que llegaron aproximadamente a las 17 horas.

Que ha realizado entrevistas pero que ha nadie a manifestado que observara una situación o comportamiento extraño antes de ser abierta la fosa.

Que nunca ha visto en dicho lugar a Antonio Anglés o a Miguel Ricart ni nadie de similares características en el lugar de los hechos.

Que no tiene conocimiento de que ningún policía local de Catadau estuviera perdido en el lugar de los hechos.

Que Juan Alamo policía local de Catadau es primo del declarante y también propietario de la tierra donde se encuentra la caseta de la parte baja, pero que le consta que no acudía a dicho lugar.

Que no vio en las inmediaciones de la fosa una placa metálica de forma rectangular, con forma de una puerta.

Que en las inmediaciones de la fosa encontraron un documento roto en el que aparecía el nombre de Enrique Anglés y que fue encontrado por el declarante y las personas que en un principio con él se encontraban.

A preguntas M. Fiscal:

Que desde donde se encontraban las colmenas hasta la fosa habría unos 100 metros.

Que deban haber “alimañas”, animales salvajes, aunque él no las haya visto.

Que ha visto signos y huellas de cerdos y jabalíes.

Que cuando habla de leña se refiere a leña menuda no a troncos.

Que en ese año había llovido mucho, es decir otoño anterior al 93.

Que él solo vio una moqueta y de grandes dimensiones.

Que cuando llega el juez, desentierra los cadáveres y tardan más o menos una hora y cuando finalizan comenzaba a anochecer.

A preguntas de D. Virgilio Latorre:

Que en la época en que empezaba a ir periódicamente a visitar las colmenas era en primavera.

Que no recuerda que en el verano del 92, pasara por el lugar donde fue hallada la fosa aunque cabe la posibilidad.

Que en ningún momento en ese verano vio tierra removida ni ninguna fosa abierta.

Se hace constar que la frecuencia con la que acudía a su actividad de las colmenas era de 15 días o de un mes.

Que la leña que cubría la fosa estaba cortada no arrancada porque se podía apreciar por el “corte” que en ella había.

Que el lugar donde fue encontrado los cinturones y la chaqueta, en ese lugar, no había estado nunca el declarante razón por la cual no los había visto.

Que tampoco vio en un primer momento otros objetos.

Que hace constar que el declarante no había estado en el lugar o lugares donde con posterioridad se encontraron los objetos citados con anterioridad.

Que el puño hallado estaba paralelo a la tierra.

Que vio como un bulto, que no existía piel pero que él dedujo que se trataba de un puño, y que esto lo dedujo porque vio el reloj, que en caso contrario no lo habría relacionado.

Que no vio ninguna atadura en el puño.

Que no recuerda en qué posición se encontraba el primer cadáver hallado en la fosa.

Que tampoco vio ninguna atadura en la fosa.

Que cuando fueron desenterrados los cadáveres no vio ningún tipo de ataduras en los cadáveres, aunque se encontraba a unos 3 metros de la fosa y por las condiciones en que éstos se extraían solo se veían bultos, por lo que no pudo apreciar si estas ataduras se encontraban en los cadáveres o no.

Que desconoce si el textil encontrado en la fosa se trataba de una alfombra o moqueta.

Que no pudo apreciar si tenía algún tipo de dibujo y el color de la misma.

Que esta moqueta o alfombra se encontraba debajo de los cuerpos hallados.

Que la persona a la que acompañó en primer lugar no se identificó ante él por o que desconoce su identidad, que tampoco le preguntó nada sobre el hallazgo.

Que el citado con anterioridad al ver los objetos dijo que allí se encontraban las niñas de Alcácer relacionándolo por el reloj allí encontrado que identificó como el de Antonia.

Que asimismo identificó como de Antonia la cazadora.

Que el escrito o documento encontrado estaba entre la leña.

Que no recuerda haber visto en la caseta ningún tipo de colchón ni utensilio para dormir.

Que acudía a esa caseta aproximadamente al año o año y medio y en este acto no recuerda cuando fue la última vez que acudió a esa caseta.

Que no recuerda haber estado en el verano del 92 en la citada caseta.

Y encontrándola conforme la firma con S.Sª, y los presentes, doy fe.

DILIGENCIA.- La extiendo yo la Secretario para hacer constar que preguntado por si había recibido algún tipo de influencia para prestar declaración, el declarante manifiesta que no, doy fe.

 



 

DECLARACIÓN DE JOSÉ SALA SALA

NATURALEZA: Montroy

FECHA DE NACIMIENTO: 17-11-39

HIJO DE Miguel y Dolores

DOMICILIO: Calle Montroy

En Alzira a quince de enero de mil novecientos noventa y siete

Ante el Juez de Instrucción y de mi, el Secretario, comparece la persona arriba identificada, e interrogado convenientemente, dijo:

Encontrándose presentes el Excmo. Fiscal Jefe D. Enrique Beltrán, y los letrados D. Vicente Attard y D. Virgilio Latorre.

A preguntas del letrado D. Vicente Attard:

Que en la época en la que aparecieron los cadáveres se dedicaba a la agricultura y la apicultura.

Que no recuerda con exactitud cuando fue a dicho lugar con anterioridad a enero del 93, aunque imagina que sería el mes anterior, puesto que era lo que hacía habitualmente.

Que nunca ha notado a falta de miel o cera de las colmenas de su propiedad.

Que la zona donde fueron encontrados los cuerpos está deshabitada siendo un paraje muy deshabitado al que apenas suben personas, aunque le consta que a veces subían cazadores.

Que sobre las 10 horas subió con el señor Aquino a ver las colmenas.

Que como hacía frío esperaron para abrirlas y mientras el declarante se quedó junto a las colmenas el señor Aquino se fue a dar un paseo.

Que le llamó diciéndole textualmente: “que había visto algo feo”.

Que el declarante con un hierro que portaba levantó una rama y ambos pudieron ver un reloj de color plateado grande.

Que no se veía ninguna mano.

Manifiesta que vio el reloj el cual se encontraba en un hueso.

Que la mano no estaba.

Que inmediatamente pensó que se trataba de las niñas de Alcácer, debido a la publicidad televisiva que se estaba emitiendo por la desaparición.

Que dicha apreciación se la hizo en ese momento al señor Aquino, el cual también opinó en el mismo sentido que el declarante;

Exhibidas que le son las fotografías que aparecen a los folios del 307 hasta el 316 manifiesta:

Que el hueso que aparece reflejado en la fotografía él no pudo apreciarlo en ese momento y a partir del reloj y después de la muñeca no había ningún hueso ni tipo de resto humano.

Respecto a las preguntas que se le realizan a los siguientes folios manifiesta:

Que no puede reconocer nada en las fotografías, por fotocopias, que le son exhibidas.

Exhibido que le es la obrante al folio 328:

Que no puede determinar el color de la alfombra que apareció en la fosa ni recordar si era una o dos.

Que le parece recordar que la misma sí tenía dibujos.

Que ayudó junto con el señor Aquino y la Guardia Civil a proceder a desenterrar los cadáveres.

Que cree que debido a las lluvias producidas los días anteriores todos los objetos y demás que se iban extrayendo de la fosa estaban llenos de barro y en malas condiciones por lo que no podía precisarse con nitidez todos los detalles.

Manifiesta que después de poner en conocimiento de la Guardia Civil lo que habían encontrado, volvieron a subir al lugar de los hechos aproximadamente a las 14 o 15 horas en un Land Rover de la Guardia Civil.

Quiere hacer constar que en todo momento el declarante y el señor Aquino estuvieron juntos no separándose para acceder al lugar.

Que el señor que iba vestido de particular el cual el declarante no podía identificar llegó a la vez que la Guardia Civil al lugar de los hechos.

Que este señor no le dio guantes a él, y no recuerda si se los dio al señor Aquino.

Que tampoco recuerda si llevaba algún tipo de maletín, que no vio que portaba dicho maletín.

Que no realizaba labores de otro tipo.

Que subían siempre en la furgoneta del señor Aquino.

Que durante los meses de noviembre y diciembre suben cazadores por la zona.

Que nunca iban a la caseta de la parte baja de la Partida y desconoce si era habitada por alguien.

Que desconoce quien es el propietario de la misma.

Que en alguna ocasión ha visto a Juan Alamo cogiendo espárragos por delante de las colmenas y más arriba, exactamente por delante de las colmenas que se encontraban aproximadamente a unos 300 metros de la fosa. Que dicho señor iba con un perro pequeño.

Que vio algunas veces al citado señor Alamo dirigirse hacia las casetas que se encuentran en la parte baja del terreno.

Que no tiene constancia de que este señor u otro se perdiera durante una noche por esas fechas por esa zona. Que la Guardia Civil junto con el declarante y el señor Aquino fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos.

Que junto con ellos llegó la persona anteriormente citada que no vestía ningún tipo de uniforme.

Que las veces que había estado en el lugar con anterioridad a enero del 93, no notó nada extraño en el terreno, ni ningún movimiento de gente.

Que le consta que acudían con motos a una fuente que se encuentra aproximadamente a unos 500 metros del lugar.

Que aunque el camino ha sido reparado con posterioridad a los hechos, con anterioridad podía subir cualquier tipo de vehículo o motocicleta.

Exhibido que le es los folios 557 a 559, manifiesta

Que él no ha visto subir al paraje motos de características similares a la que aparece en la fotografía.

Que en un primer momento no observó ningún tipo de objeto en las inmediaciones de la fosa, que fue después cuando fueron encontrados por personas autorizadas que iban buscándolos entre los matorrales que allí se encontraban.

Que con anterioridad al lugar de, digo a la fecha de los hechos, no había pasado por el lugar de la fosa.

Que no vio ninguna plancha metálica con forma de puerta.

A preguntas del Ministerio Fiscal:

Que él aunque no las ha visto cabe la posibilidad de que subieran motos de las características de las que tiene las de la foto que se le acaba de exhibir.

Que le consta que en diciembre del 92 y enero del 93 llovió mucho por esa zona.

Que después de aparecer los cadáveres toda esa zona ha sido objeto de incendio.

Que descubierto el reloj una vez apartaron los matorrales el señor Aquino y él estuvieron discutiendo si poner los hechos en conocimiento de la Guardia Civil o bien guardar silencio sobre el tema.

Que desconoce si el funerario que se encontraba en el lugar de los hechos subió solo un ataúd porque no podía llevar más o por otra causa.

A preguntas del señor Fiscal, manifiesta

Que es cierto: que durante el transcurso de la declaración ha dicho: “como ha pasado tanto tiempo no me acuerdo porque además tengo mala memoria”.

Que también es cierto que durante el transcurso de la declaración ha manifestado: “tras ver lo ocurrido, estaba tan ciego que ya no veía nada”.

A preguntas letrado D. Virgilio Latorre: preguntado para que manifieste cual fue la última vez en la que acudió con anterioridad al lugar tras la aparición de la fosa, manifiesta que no lo recuerda.

Que en la época primaveral acudían al lugar cada 8 o 10 días, permaneciendo aproximadamente una hora en el lugar mientras trataba las colmenas.

Que desde las colmenas no se puede visualizar las casetas que se encontraban abajo.

Que para acceder al lugar donde se encontraba la fosa no podía hacerse con vehículo.

Que para ir a las colmenas no hace falta pasar por la fosa.

Que accedían al lugar por un camino o carretera el cual solo permitía circular los vehículos hasta un plano donde se encontraban las colmenas y a partir de ahí y a unos 50 o 100 metros fue donde se encontró la fosa.

Que en alguna ocasión y con anterioridad a encontrar la fosa vio aparcado en el plano referenciado con anterioridad algún vehículo aunque no recuerda la marca, color ni modelo.

Que no vio a ninguna persona que accediera o saliera de los vehículos citados.

Que él en el vehículo de la guardia civil junto con ellos fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos.

Que también y en otro vehículo acudió al mismo instante y a la vez que el declarante el juez de instrucción.

Que no puede precisar quién encontró ni cómo encontró los cinturones ni la cazadora.

Que le consta que se encontró un escrito con el nombre de Enrique Anglés pero desconoce quién lo encontró. Que en todo momento estuvo con el señor Aquino y no vio que éste en ningún momento buscara algún objeto o prenda.

Que el señor Aquino nunca le ha manifestado que fuera él el que encontrara el escrito referenciado.

Que no recuerda si existía algún tipo de ataduras en los cadáveres.

Que el primer cadáver al ser descubierto se encontraba recostado sobre el lado derecho, teniendo una mano pegada al rostro.

Que cuando sacaron la alfombra o moqueta que se hallaba en la fosa esta era muy fina, parecía muy usada. Que no escuchó que la guardia civil dijera en ningún momento, antes de proceder a desenterrar los cuerpos que allí se encontraban las “niñas de Alcácer”.

Por S. Sª, se le pregunta si sufre algún tipo de amnesia o enfermedad que no le permita recordar las cosas con claridad,

Manifestando que no, aunque hay cosas que no recuerda dado el tiempo transcurrido, manifestando asimismo que está perfectamente de la vista.

Que al sacar el primer cadáver aunque tenía la cabeza unida al tronco, debido al movimiento para extraerlo, se desprendió la totalidad de la cabeza.

Que recuerda que alguien aunque no sabe quién al descubrir el primer cadáver dijo: “no hay una, aquí hay más”. Que no recuerda que ante tal afirmación alguien con una pala al intentar mover la tierra diera un golpe en uno de los cadáveres.

Y encontrándola conforme la firma con S. Sª, doy fe.

 



 

DILIGENCIA DE CAREO

En Alzira a quince de enero de mil novecientos noventa y siete

Ante S.Sª, y advirtiéndose contradicciones en las manifestaciones realizadas por los testigos D. Gabriel Aquino González con D.N.I. nº y D. José Sala Sala, con D.N.I. nº en las declaraciones prestadas en el día de la fecha, se procede a realizar careo entre los reseñados, en presencia del Excmo. Sr. Fiscal D. Enrique Beltrán, y de los Letrados D. Virgilio Latorre y D. Vicente Attard.

Tras ser informados de su obligación de ser veraces y de las penas con que el Código Penal castiga el delito de falso testimonio en causa criminal y leídas las contradicciones advertidas por S.Sª, se concede la palabra a D. Gabriel Aquino el cual en relación a la disconformidad existente en cuanto a las personas que subieron en primer lugar al lugar de los hechos, el vehículo en el que lo hicieron, las personas que le acompañaban y la hora en que ocurrió, éste se mantiene firme en sus manifestaciones.

Concedida la palabra a D. José Sala, manifiesta: que cabe la posibilidad de que esté confundido y que el señor Aquino González subiera con anterioridad a que él lo hiciera.

Puesto en conocimiento en cuanto a las contradicciones reseñadas respecto a D. Juan Alamo, ambos se mantienen firmes en su declaración aunque el señor Sala manifiesta: que aunque no recuerda si lo vio antes o después de aparecer los cadáveres si que le consta que llevaba un perro pequeño, que en la actualidad tendrá 4 o 5 años.

Que el señor Aquino dice que lo vio por allí después.

Preguntados por la disconformidad existente, en cuanto a su discusión o no sobre poner en conocimiento de la Guardia Civil los hechos, el señor Aquino rectifica en el sentido de manifestar que es cierto que se produjo tal discusión.

Informados sobre la disconformidad en relación a la primera persona que hizo la afirmación de que podían ser las niñas de Alcácer, el señor Sala se mantiene firme y el señor Aquino manifiesta que es cierto que entre ellos y cuando encontraron en un primer momento la fosa, ya comentaron la posibilidad junto con otras, de que fueran las niñas de Alcácer, lo que pusieron en conocimiento de la Guardia Civil, que por lo tanto fue un comentario en general entre los allí presentes y no una afirmación aislada de la persona que subió con él en primer lugar.

Pregunta, digo informados, sobre la disconformidad en sus declaraciones en lo referente al número de colmenas que poseían, el señor Aquino se mantiene en lo declarado, manifestando en señor Sala que en el lugar de los hechos solo tenían colmenas en un sitio.

Informados sobre la disconformidad existente en cuanto a la forma en que se encontraba el resto humano saliente de la fosa, el señor Aquino se mantiene firme en su posición y el señor Sala reconoce la certeza de los manifestado por éste habiendo sido un error la apreciación.

En cuanto al horario en el que ambos manifiestan haber bajado y subido de la Partida La Romana, el señor Aquino se mantiene en su manifestación, manifestando el señor Sala que sabe que bajaron de noche pero no recuerda la hora.

Y encontrándola conforme la firman con S.Sª, doy fe.

 

 

 

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