Pelos encontrados en la 2ª autopsia

 

El día 29 de enero de 1993, a las 18h, se procedería a efectuar las segundas autopsias a los restos y ropas de las tres víctimas. Para ello se contaría con la experiencia del veterano Dr. Don Luis Frontela Carreras y su ayudante el Dr. Luís Montes Palma.

Lo primero que llamó la atención de los doctores fue la falta de algunas partes de los cuerpos, como las cabezas, las manos y los genitales. Teniendo en cuenta que en dichas zonas se podían localizar vestigios y pruebas de gran relevancia para la búsqueda de los autores de los hechos.
También se quejarían de que los cuerpos habían sido limpiados, perdiendo así cualquier posibilidad de encontrar restos de pelos o  fluidos de los culpables.

Las segundas autopsias de los cadáveres durarían hasta las 23.50h.

 

INFORME DEL PROFESOR FRONTELA

 

 I.- AUTOPSIA DEL CADÁVER DE ANTONIA GÓMEZ RODRÍGUEZ

ESTUDIO DE LA ROPA
Figura número 1.11 Pelo incrustado entre el magma y barro y la ligadura

Miembro inferior izquierdo
Hay una pelota de pelos mezclados con barro, costillas y un omóplato, que se hallan distribuidas entre los miembros inferiores del cadáver, a lo largo de los muslos y de los dos tercios proximales (superiores de las piernas) (figura número 1.55)

ESTUDIO DE LOS PELOS
Se hallan pelos incrustados entre el magma y el jersey, ligadura, pantalón y otra ropa y sujetador de la víctima, algunos de estos pelos son de cabeza de las víctimas, otros corresponden al menos, a cuatro personas, que denominamos sujetos D, E y F y un pelo de pubis, designado como pelo de sujeto W, que podría o no ser algunos de los denominados D, E y F, aspecto que con el estudio del DNA puede discriminarse. El resumen de algunas características microscópicas se expone a continuación; la determinación de las personas concretas a quienes pertenecen los pelos y, en su caso, el número de personas, la podemos establecer únicamente mediante la investigación del DNA, a tal efecto y con fines de comparación precisaríamos disponer de pelos de pubis indubitados de las víctimas (que no hemos recibido) y de 5 mililitros de sangre de sospechosos, conservada con EDTA en tubo de plástico.

Decimoquinta.- Se ha hallado un pelo incrustado entre la atadura de la víctima y otros pelos de cabeza entre ropa de esta que según las características microscópicas, corresponden a tres personas distintas, ajenas a las víctimas. Además hay un pelo de pubis que podría pertenecer a alguna de estas personas o a otra diferente. Precisamos pelos indubitados del pubis de las víctimas y sangre de sospechosos a fin de determinar el DNA y establecer la identidad de dichos pelos.

 

II.- AUTOPSIA DEL CADÁVER DE DESIRÉE HERNÁNDEZ FOLCH

PELOS HALLADOS
Se han hallado pelos de cabeza que corresponden al que denominamos sujeto E, además de pelos de pubis que no podemos valorar porque carecemos de pelos de pubis indubitados de las víctimas.

PELOS
Se han hallado pelos de la cabeza de quien denominamos sujeto E, con independencia de otros pelos no valorables por no disponer de pelos de pubis de las víctimas.

Décimo-octava.- Se ha hallado un pelo, que denominamos del sujeto E. Es preciso efectuar estudios del DNA para establecer su identidad

 

III.- AUTOPSIA DEL CADÁVER DE MÍRIAM GARCÍA IBORRA

Sujetador
En el sujetador hay pelos que se recogen para su estudio.

EXAMENES EXTERNO E INTERNO
El cadáver se halla sin cabeza, sin manos y sin genitales, los cuales habían sido extirpados con anterioridad a realizar nosotros la autopsia. Entre los muslos del cadáver hay un conglomerado de pelos, sin identificar a quien pertenecen.

Décima.- Se hallaron pelos de cabeza que no son de ninguna de las tres víctimas y que pueden corresponder a tres agresores; un pelo es un fragmento de quien denominamos sujeto A; otros dos son de sujetos C y B. Además hay pelos del pubis, que denominamos sujetos Y y X que pueden ser de algunos de los sujetos A, B, o C, o de otra persona.

Decimoprimera.– En los pelos correspondientes a los sujetos A y C no puede determinarse el DNA por no tener bulbo, precisamos al menos seis pelos de cada sospechoso, a fin de cotejarlos y establecer su identidad. En otros pelos (sujetos B e Y) se puede determinar el DNA y es necesario disponer de sangre de sospechosos con fines de identificación.